Rompiendo las barreras de la hoja: ¿Cómo optimizar la nutrición foliar?

La fertilización foliar es una herramienta fundamental para corregir deficiencias nutricionales de manera rápida y eficiente, especialmente cuando las condiciones del suelo limitan la disponibilidad de nutrientes. Sin embargo, para que un nutriente sea utilizado por la planta, primero debe superar una serie de obstáculos complejos en la superficie de la hoja. En este artículo te contamos como el Biojoint® ayuda a superar estas barreras.

Las barreras naturales de la hoja

Las hojas han evolucionado para protegerse del entorno, no para absorber sustancias externas. Sus principales defensas son:

  • La Cutícula: Es una película protectora compuesta por varias capas que recubren las hojas y los frutos. Su parte superior está formada por ceras que son naturalmente repelentes al agua (hidrofóbicas).
  • Ceras Epicutilares: Estas estructuras crean una rugosidad microscópica que aumenta la hidrofobicidad, dificultando que las gotas de fertilizante se mantengan y penetren.
  • Capa de Límite: Es una fina capa de aire estancado sobre la hoja que actúa como un «cuello de botella» para el transporte de partículas hacia la superficie.
Corte transversal de hoja de una planta

La hoja tiene una estructura específica que aprovechamos para buscar vías de entrada de nutrientes y otras sustancias.

Las vías de entrada: ¿Por dónde pasan los nutrientes?

Existen dos vías principales por las cuales las sustancias pueden ingresar a la planta:

  1. Vía Cuticular: El transporte ocurre a través de la membrana cuticular mediante rutas lipofílicas o poros hidrofílicos.
  2. Vía Estomática: Los estomas son poros que la planta usa para el intercambio de gases. Aunque tradicionalmente se pensaba que eran impenetrables para los líquidos, hoy se sabe que son una vía de entrada crucial. Para que esto ocurra, debe superarse un umbral de «activación» que permita la conexión del agua líquida entre el exterior y el interior de la hoja (apoplasto).

Cómo facilitar el proceso: El papel de Biojoint®

Para maximizar la eficacia de una aplicación foliar, es necesario reducir la resistencia de estas barreras. Aquí es donde el Biojoint® actúa como un agente penetrante clave:

  • Reducción de la Tensión Superficial: Los surfactantes, como el Biojoint®, reducen la tensión superficial de las gotas, permitiendo que se expandan y cubran una mayor área de la hoja en lugar de rodar o rebotar.
  • Activación Hidráulica de los Estomas (HAS): El uso de agentes tensioactivos ayuda a establecer una conexión líquida continua a lo largo de las paredes de los estomas. Este proceso, llamado HAS, facilita el flujo bidireccional de agua y solutos, permitiendo que los nutrientes entren de forma extremadamente rápida.
  • Aumento de la Permeabilidad: Biojoint® ayuda a superar la hidrofobicidad de las ceras, facilitando que las sustancias hidrofílicas (como la mayoría de los nutrientes) crucen la cutícula hacia las células fotosintéticamente activas.
Liposoma y membrana lipídica

Biojoint® forma micelas compatibles con los componentes cuticulares y de membrana de las hojas, facilitando la entrada de nutrientes y sustancias.

Consejos para una aplicación exitosa de Biojoint® 

Para que Biojoint® actúe al máximo, considera lo siguiente:

  • Humedad Relativa (HR): Las aplicaciones son más efectivas con HR alta, ya que las sustancias permanecen en estado líquido (delicuescencia) por más tiempo, favoreciendo la absorción.
  • Estado de la Planta: Los estomas se abren en presencia de luz y cuando la planta tiene suficiente agua. Una planta bajo estrés hídrico cerrará sus estomas, limitando esta vía de entrada.

Entender la arquitectura de la hoja es el primer paso para dominar la nutrición foliar. Al utilizar Biojoint®, no solo estás aplicando nutrientes, sino que estás «activando» las puertas de entrada de la planta, asegurando que cada gota cuente y se traduzca en salud y rendimiento para tu cultivo.